
Tengo muchas cosas en la cabeza... cosas que quieren salir y otras no.
Un cúmulo de pensamientos perdidos y vagando por un campo muy extenso sin
apenas vegetación pero, eso si, con muchos obstáculos.
Era un mundo aparte,
un paisaje lóbrego y sombrío con un gran camino pedregoso en el centro y una pequeña sombra en él.
Esa sombra era yo, intentando ordenar todos esos pensamientos para que no diesen más vueltas,
pero por mucho que lo intentaba siempre se me escapaban...
No sabia donde ir ni que hacer.. Inicié mi marcha y comencé a ver todo tipo de imágenes que reflejaban
todo lo que había hecho, visto y oído durante toda mi vida. Cosas buenas, entrañables y que nunca quisiera olvidar...
Y cosas malas de las que me arrepiento y que nunca debí ver, oír o hacer.
Llegué a la conclusión de que si realmente estaba sumergido en mi mente podría materializar todo lo que pensaba, lo intenté, intenté recordar un día especial con una persona especial. Pero por cada buen recuerdo que aparecía
3 malos se interponían en su camino. Me sentí muy culpable por todo lo que estaba viendo y empecé a hacerme preguntas... Tan malo e sido? tantas cosas malas me han hecho o e visto?...
No encontraba respuesta alguna, pedí perdón a "Dios" (Refiriéndome a dios como algo que me pueda ayudar o incluso a mi mismo) por todo y juré que nunca más iba a ser así y que aria todo lo posible por no tener más recuerdos malos...
Resignado seguí andando y me di cuenta de que tenia algunas diferencias con mi "Yo" real. Tenia un aura de color entreoscuro y sucio que envolvía mi cuerpo y un agujero en el pecho. Me di cuenta de que algo me faltaba.. me sentía solo, tenia frío y no tenia ningún sitio donde ir.
De repente.. una pequeña luz brilló a lo lejos, sentí que algo me llamaba y tenia necesidad de ir a ver lo que era.
Por el camino y conforme iba acercándome aparecían pequeñas florecillas por los extremos del camino, la luz se iba haciendo cada vez más intensa, el aura que me envolvía iba desapareciendo, cada vez tenia más y más fuerza y una pequeña sonrisa se me dibujó en la cara..
Me sentía extraño y a la vez eufórico, di las ultimas zancadas y.......
Un paraíso cubierto de césped y felicidad con una pequeña luz justo en el centro me esperaba al otro lado. Esa luz eras TU, tenias entre tus brazos una cosa que en mi largo recorrido había echado de menos, el relleno de el agujero que en el pecho tenia.
Me acerque a ti y me dijiste: Te amo, toma tu corazón y vive en paz.
Me paré durante unos instantes, empecé a recordar y dije: Yo también te amo pero, ese corazón es tuyo, yo te lo entregué y seguirá siento para ti por siempre.
Me devolviste una agradable sonrisa y pensé...
¡¡¡BIENVENIDO A MI MUNDO!!!
