sábado, 20 de febrero de 2010

Sonríe, todo va a salir bien.



Ante una misma situación hay personas que ven la botella medio llena y otras que la ven medio vacía, hay quienes se crecen ante las dificultades y quienes se vienen abajo. Parece obvio que es mejor y más constructiva la actitud de los primeros. Normalmente los optimistas son más creativos y buscan soluciones y alternativas a su situación, por contra los pesimistas no salen de su circulo vicioso del no puedo.

Me venía esta idea a la cabeza mientras paseaba esta mañana por la calle al ver un anuncio del ayuntamiento que nos invita a sonreír y otro de una firma comercial que afirmaba "Todo va a salir bien". Me han gustado ambas invitaciones y las he llevado al campo del matrimonio ¿cuantas parejas salvarían su unión si trabajaran para que todo saliera bien?

Y es que no basta con sonreír y repetir que todo va a salir bien, hace falta poner cada día los medios para conseguirlo. Las cosas podrán salir bien si hacemos lo necesario para que así sea, no basta la sonrisa boba del que sólo confía en la suerte.